Albert Boton

Albert Boton se hizo grafista y diseñador de letras por casualidad. Su padre, carpintero-ebanista, le destinaba a una carrera en esta noble disciplina, pero el joven Albert sólo pensaba en el dibujo. En la obra de un edificio en el distrito dieciséis donde estaba reparando unas ventanas, tuvo una revelación. En el último piso, había un estudio publicitario. Entre dos cepillazos, Albert Boton llega a conocerlo, y de pronto, decide cambiar de carrera. Después del servicio militar, se forma en el oficio con aquel equipo y asiste a los cursos de Adrian Frutiger. Un año más tarde, Albert Boton se reúne con él en la fundición Deberny & Peignot. Realiza unos años de colaboración en el estudio Hollenstein en donde crea una veintena de caracteres exclusivos para el nuevo catálogo foto título Hollenstein.

Prosigue su carrera como director artístico en distintas agencias de publicidad y de diseño, entre las cuales Delpire (Cacharel, Citroën, Schlumberger…) y Carré Noir donde dirige la sección « Cadrat », especializada en la identidad visual de empresa y en la topografía (Vichy, Erato, La Salle Pleyel, Dalloz…); comparte esa actividad con la de creador de caracteres por su cuenta. Durante esos años, enseña la caligrafía y el dibujo de letra en la Escuela Nacional Superior de Artes decorativas y en el Atelier Nacional de Investigación Topográfica.